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POEMAS PARA EL PADRE MUERTO.


MEMORIA DE MI PADRE.


Montaba a la mañana el sillonero
con el último mate en los pellones
y salía, ganándole a los peones,
puro brillo de plata en el apero.

Y cuando el sol caía en el potrero,
entre mulas, arneses y jergones,
regresaba cortando callejones
con todo el horizonte en el sombrero.

Hoy que habito en un ser deshabitado
y al que miro vaciado como un higo,
borro los pasos por donde has andado.

Y te salgo a buscar, padre y amigo,
pues sé que estás aquí y te haz quedado
para irte sólo si te vas conmigo.

Por... Antonio Nella Castro – poeta argentino.


MI PADRE


Mi padre era un señor muy bien plantado,
árbol con las raíces como espuelas,
que cargo con su infancia sin escuelas
con la firme actitud de un buen soldado.
Era su voluntad como el arado
al dividir los sueños en parcelas;
sus manos eran rudos centinelas
que guardaban la paz del hombre honrado.
La muerte – trama absurda de la vida –
se ha llevado mi padre a su guarida
y quisiera retarla frente a frente.
La herida duele menos que el vacío,
esta ausencia es un lento escalofrío
por donde va mi pena torpemente.
Por donde va mi pena torpemente
sin que pueda medir la luz más cierta,
ni la palabra clave que despierta
en la verdad de Dios hecha simiente.
Sin que nada se salve del presente,
ni se pueda cruzar la única puerta …
Sin que se pueda hacer alguna oferta
que tuviera un destino permanente.
Si llegara de pronto algún remedio,
Si pudiera escaparme del asedio
y volver al comienzo de la prisa …
En nombre de un señor muy bien plantado
hoy quisiera dejarlo todo a un lado
y hasta llevar por fuera una sonrisa.

Sara Martinez Castro - Poetisa Cubana


Otros poemas para el padre fallecido.





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